No existe sentimiento más común con los demás que el anhelar lo del prójimo. Porque ahí que aceptar que nunca estamos conformes con lo que tenemos.
Aunque suene egoísta el anhelar es imperativo y es más popular y cotidiano de lo que se cree. El no conformarnos con lo que tenemos hace sentir esos celos de lo que posee el otro, que hace que miles y millones de ideas llenen de pensamientos desagradecidos a nuestra mente. Anhelando lo que tiene, lo que no, lo que hubiera pasado o no pasado...
Ser ilusos no es malo, ser conformista y no luchar por lo que se quiere SI LO ES. Pero la mediocridad y la pereza nos invaden y hace que cada día mas "pensemos" únicamente en lo desafortunado que somos y lo afortunados que son el resto.
Y es que anhelar una vida relajada, sin preocupaciones de ningún tipo, acompañado del ser amado y teniendo lo que se quiere es un gran sueño que debería ser realidad, pro muy facilista que parezca. Sin embargo, esas son aquellas ideas que nos brindan la TV, los medios y la misma sociedad.
Nos venden un tipo ideal por el cual hay que comprar, sin darnos cuenta de que en realidad somos muy afortunados s de tenerlo todo: techo, alimentación, educación, familia, vestuario y demás comodidades que muchos no tienen y que nosotros por estar pensando en tener mas y mas y desear lo del otro no valoramos.
Así que finalmente debo concluir que el anhelar no es malo, el desear comodidades mejores tampoco pero poder reconocer que lo que tenemos es suficiente, pero que se puede obtener más cosas con esfuerzo y responsabilidad es ¡mucho mejor!